Se intensifica la disputa electoral en Brasil a un mes de
las elecciones presidenciales. Desde el fallecimiento del candidato socialista
Eduardo Campos, la pelea electoral se polarizó entre la candidata del
oficialismo y actual Jefa de Estado, Dilma Rousseff y la candidata del PS,
Marina Silva, dejando relegado al candidato de la socialdemocracia, el Senador,
Aeccio Neves.
Luego del debate televisivo entre los tres candidatos
presidenciales, las encuestas graficaron un escenario de polarización entre
Rousseff y Silva. En este contexto, comenzaron los cruces. Dilma, promete
profundizar el rumbo y apela al electorado que recuperó el empleo, la capacidad
de consumo y el acceso a los servicios esenciales como la educación y la salud.
Por su parte, la ex Ministra de Medio Ambiente de Lula, busca interpelar a los
votantes opositores e intenta seducir a sectores empresarios que no le tienen
demasiada confianza. También, Silva, denunció que el gobierno quieren el
gobierno quiere generar miedo en la sociedad para que no se inclinen por el
cambio.
Las elecciones generales serán
el 5 de octubre, y desde la oposición confían en llegar a una segunda vuelta.
Por su parte, el gobierno confía en la obtención de más del 50 por ciento para
ganar en primera vuelta y continuar en el poder cuatro años más. Mientras
tanto, el clima se sigue calentando.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario